si algo me gusta de ser fotógrafo es que cuando menos te lo esperas puede salir una sesión improvisada con unas fotos capaces de sorprender a cualquiera. Entre disfraces, música y vino decidimos acercarnos a por los bártulos y montamos un set de estudio en casa de Julieta. Una gran noche de risas que dejó unos recuerdos imborrables gracias a la interpretación de Cristina y Juan Carlos, que daban muuuucho miedo, espero que os gusten ;)